La cubierta queda en el interior de un cajón completamente cerrado, protegiendo el sistema de las inclemencias y aportando un toque estético a la piscina.
El cajón, fabricado en madera de Ipa, tiene un mantenimiento mínimo y una notable durabilidad.
Este mismo modelo cuenta con una versión que prescinde de los lados frontal y trasero para convertirse en un práctico banco.